
Según las naciones unidas, una cuarta parte de los centros de salud del mundo carecen de servicios básicos de agua. Esto ha afectado aproximadamente a 2000 millones de personas, se advirtió que las condiciones antihigiénicas podrían causar un aumento de bacterias letales.
En los países más pobres, la mitad de las instalaciones no cuentan con servicios básicos de agua, es decir, el agua suministrada por tuberías o pozos está expuesta a heces, lo que pone en peligro a madres y recién nacidos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) dijeron que más de 1 millón de muertes al año estaban asociadas con nacimientos en condiciones antihigiénicas y que el 15 por ciento de los pacientes que asistían a un centro de salud desarrollaban infecciones.
“Los hospitales no son necesariamente puntos de atención donde se puede curar, sino puntos de peligro de infección. Estamos muy alarmados por esto”, dijo el coordinador de salud pública de la OMS, Bruce Gordon. Además, una de cada cinco instalaciones también carece de inodoros lo que afecta a cerca de 1500 millones de personas.
Uno de los objetivos de desarrollo acordados por los líderes mundiales en 2015 era que todos tuvieran acceso a agua potable y sanitarios para el 2030. Helen Hamilton, analista de políticas de WaterAid, urgió a los gobiernos priorizar resolver este problema cuando se reúnan en la Asamblea Mundial de la Salud del próximo mes en Ginebra.